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Jerónimo Sada
Trovador y bohemio: lo
regional mexicano
… pero también la salsa y el merengue
“Quisiera decirte que soy famoso, lo mejor del mundo. Pero
no. Soy el mismo que era antes: un ‘pez mediano’ en un
estanque grande, el mismo soñador que te sigue queriendo…
Sencillamente soy así. Si eres un pez grande ya no te queda
la posibilidad de crecer”…
Filosofía y autorretrato. Esta es la descripción de sí mismo
que traza Jerónimo Sada y la plasma en unos versos del tema
suyo que utiliza como título de ‘Pez Mediano’, el primer
álbum de su carrera como trovador.
Sus amigos le dicen “Jero”. Pero su verdadera identidad se
queda en la de artífice de su propio destino como
compositor, músico y cantante, facetas que expone en un
‘antro’ de Monterrey, Nuevo León, México, donde acompañado
de su guitarra cada semana canta sus nuevas creaciones.
En ese ambiente de bohemia proximidad, su máxima
satisfacción es que el público vuelva a pedirle algún tema:
“Son los incentivos con que desarrollo mi oficio de escribir
canciones”, dice agradecido.
Graduado en la Facultad de Medicina el año 2005, su vocación
artística ha sido tan fuerte que terminó inclinándolo de
manera definitiva hacia la música: “Escribo por necesidad
emocional, porque tengo que decir algo. Y lo digo porque
corresponde a mi manera de ser. Me levanto y me voy directo
a la computadora. Allí me pongo a escribir. Traigo un
gusanito adentro, una idea, un sentimiento de algo que me
pasó o me pudo pasar”.
Luego, cuando elabora cada tema, toma su guitarra clásica y…
¡ya! Así va creciendo su catálogo, un repertorio en que ya
se acumulan unas mil canciones. Además, Jerónimo Sada toca
“un poco de saxofón y de piano”.
Nacido en Monterrey el 24 de septiembre de 1979, empezó a
componer hace aproximadamente unos 12 años. En esa etapa
inicial sólo tocaba la guitarra clásica. “Por cuestiones de
mujeres” evolucionó a lo romántico. Primero escribió un
corrido, inspirado en su vecindad. Después, estalló su
volcán emocional.
En materia de tópicos casi siempre transita por el lado
sentimental, ya sea con mariachi, con grupo o con banda:
“Porque las canciones en regional mexicano son más
llegadoras. El rock pop no llega tan adentro. No puedo dejar
de lado el aspecto romántico, porque el amor es el que mueve
al mundo”.
De todas maneras, pese a la fascinación que ejerce en él lo
regional mexicano, también incursiona en otros géneros,
incluso en la salsa y el merengue.
Hasta ahora sus composiciones han sido grabadas por artistas
como El Chapo de Sinaloa, Palomo, Los Cardenales de Nuevo
León, La Banda Que Manda, Uranio, La Morocha, Huichol
Musical, La Firma, Tigrillos, grupo Zaino, banda Estrellas
de Sinaloa y otros. A nivel de ‘cantautor’ ya tiene un disco
“rock pop y mezcla grupera, que se llama ‘Pez Mediano’ y me
define como ser humano”.
Respecto a su afiliación con SESAC Latina, Jerónimo Sada
señala que fue su editor, Máximo Aguirre, quien le dijo que
parecía ser la sociedad “más conveniente” para su desarrollo
artístico: “Sé que vienen un montón de cosas buenas de esta
asociación”, resume.
Anecdóticamente, confiesa que uno de sus mayores éxitos, “El
Otro”, grabado por Palomo, lo compuso después de escuchar a
dos mujeres mientras caminaba por la calle: “Una de ellas,
por lo que oí, era casada, pero estaba saliendo con un
hombre de que quien no quería hablar con nadie. Me imaginé
qué pasaría si alguien me estuviera ‘moviendo el tapete’ de
la misma forma. En eso me basé para escribir la canción. El
hecho es real cien por ciento. Yo sólo fui espectador. Ellas
me contaron la historia sin darse cuenta”.
Otro gran éxito radial ha sido “Si Te Llamé”, canción que
compuso para El Chapo: “Es la historia de un diálogo
telefónico producido a altas horas de la noche… llamas y te
niegas a admitir que quieres escuchar a esa persona aunque
te mueras de ganas de querer oírla”.
Respecto a su inspiración, Jerónimo Sada dice que lo motiva
cualquier circunstancia, incluso el posible malestar físico
fruto de un exceso en la bebida en torno al cual da un
elocuente ejemplo: “Voy a una fiesta y pienso emborracharme
para que me duela más la resaca que su ausencia. Al otro día
sé que me va a importar más el dolor de cabeza que el dolor
del corazón”.
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